Tratas el SIBO pero la distensión abdominal no desaparece: qué es la disinergia abdominofrénica y cómo resolverla

Hay pacientes que llegan a consulta con el test de SIBO negativo, la dieta controlada y la analítica en orden, y aun así siguen con esa barriga hinchada que aparece después de comer. Cuando se han descartado causas digestivas activas, el problema puede estar en cómo responde el cuerpo, no en lo que contiene. Una de las causas más frecuentes y menos conocidas es la disinergia abdominofrénica.

Qué es la disinergia abdominofrénica y por qué provoca distensión abdominal

En condiciones normales, cuando comes, tu cuerpo activa un mecanismo automático para acomodar el contenido que llega al intestino. El diafragma se relaja, sube ligeramente, y la pared abdominal se adapta sin que notes nada especial. Es un reflejo que ocurre sin que tengas que hacer nada, y se llama acomodación abdominal.

En algunas personas, especialmente las que han tenido o tienen patología digestiva como SIBO o síndrome de intestino irritable, este mecanismo se descoordina. El diafragma, en lugar de relajarse, se contrae y baja. Al mismo tiempo, la pared abdominal se abomba hacia fuera. El resultado es una distensión abdominal visible que no depende de cuánto gas tienes, sino de cómo está respondiendo tu musculatura.

Esto es exactamente lo que se conoce como disinergia abdominofrénica. Y lo más importante: una vez que se instala, puede mantenerse incluso cuando la causa original ya se ha tratado. El cuerpo ha aprendido un patrón incorrecto y lo sigue repitiendo.

Qué dice la evidencia sobre la disinergia abdominofrénica

Un ensayo clínico publicado en 2024 en Gastroenterology, realizado por el grupo del Dr. Fernando Azpiroz en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, demostró que la disinergia abdominofrénica se puede reentrenar. Los pacientes que practicaron un ejercicio específico de respiración durante cuatro semanas redujeron su distensión abdominal en torno a un 66%, y los resultados se mantuvieron a los 6 meses.

La clave es que no se trata de un ejercicio de relajación ni de respiración diafragmática convencional. Es un ejercicio con un objetivo concreto: reeducar el diafragma para que recupere su respuesta normal después de comer y corrija la disinergia abdominofrénica.

Ejercicio para corregir la disinergia abdominofrénica: guía paso a paso

Practica este ejercicio durante 5 minutos antes de comer y 5 minutos después. Si no puedes hacerlo siempre en los dos momentos, prioriza el de después, especialmente tras las comidas más copiosas. También puedes practicarlo en cuanto notes los primeros síntomas de distensión abdominal.

Postura: sentado o de pie, con la espalda recta y ropa que no apriete el abdomen. Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre la barriga para notar si estás haciendo el movimiento correctamente.

Al inhalar por la nariz: El pecho sube. El abdomen se recoge suavemente hacia dentro. Imagina que tu barriga se aleja de la mano que tienes apoyada sobre ella.

Al exhalar por la boca: El pecho baja. El abdomen se relaja y sale hacia fuera con naturalidad. No fuerces la salida, deja que ocurra solo.

El movimiento tiene que ser suave y controlado. Si al principio te cuesta coordinarlo, practica primero con la mano en el pecho y asegúrate de que lo notas subir y bajar antes de añadir el movimiento del abdomen.

Importante: este ejercicio es lo contrario de la respiración diafragmática que quizás conoces. En la respiración diafragmática el abdomen sale al inspirar. En este ejercicio para la disinergia abdominofrénica, el abdomen entra al inspirar. El objetivo no es la relajación, sino la reeducación de un reflejo específico.


Puedes ver aquí el vídeo que acompaña al estudio:

Cómo incorporarlo a tu rutina diaria

No requiere mucho tiempo, pero sí constancia. En el estudio, los participantes lo practicaron todos los días durante cuatro semanas. Los primeros días puede resultar algo extraño porque estás modificando un patrón que tu cuerpo ejecuta de forma automática. Es normal que cueste un poco al principio.

Una forma sencilla de recordarlo es vincularlo directamente a las comidas: justo antes de sentarte a la mesa, y de nuevo unos 30 minutos después de terminar.

Distensión abdominal persistente: cuándo plantearse este enfoque

Si el SIBO está tratado, la dieta está ajustada y la distensión abdominal sigue siendo tu síntoma principal, la disinergia abdominofrénica es una causa que vale la pena considerar. Este ejercicio no reemplaza el tratamiento nutricional ni médico, pero es una herramienta que puedes incorporar en casa sin ningún riesgo y con evidencia científica que respalda su eficacia.

Si quieres saber si tu caso encaja con este patrón o necesitas orientación sobre los siguientes pasos, puedes contactarme a través de la web o por WhatsApp.

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